miércoles, 25 de marzo de 2009

Elecciones limpias, exigencia ciudadana

El siguiente es el estudio “Elecciones limpias, exigencia ciudadana” sobre los procesos electorales en Bolivia durante los últimos cuatro años. El análisis revela anormalidades en el empadronamiento, la tendencia a la desaparición de los votos blancos y la realidad del voto politizado en poblaciones alejadas donde no se permite el control electoral de la oposición. En Bolivia lo llamamos “voto comunitario”, es decir, comunidades enteras que votan amedrentadas y manipuladas por grupos políticos. Las fuentes dan la certeza necesaria: los resultados de la Corte Nacional Electoral CNE y el Instituto Nacional de Estadística INE.


Con los siguientes capítulos quizá constatemos que el NO ganó el referéndum constituyente del 25 de enero y robaron el resultado. Nada sería eso. Se prepara el terreno para el próximo asalto en las elecciones de diciembre si se aprueba el proyecto de nueva Ley Electoral del MAS, tal como la plantean, ideal para tomar el poder para siempre.


Recomendamos esta lectura al mundo, en defensa de la democracia boliviana y por unas elecciones limpias que nos permitan tener esperanzas.



Elecciones limpias, exigencia ciudadana

Resumen ejecutivo

(Bajar el informe completo)


Introducción


Luego de la presidencial de 1989, manchada por el fraude, el sistema político boliviano realizó uno de los mayores esfuerzos por institucionalizar la democracia. Entre 1991 y 1992, los partidos del oficialismo y de la oposición firmaron importantes acuerdos para mejorar la calidad de la democracia. Entre las reformas acordadas se decidió conformar un organismo electoral auténticamente independiente e imparcial, sin subordinación a los partidos o a los Poderes del Estado. Gracias a ese cambio, la Corte Nacional Electoral hizo suya la exigencia de elecciones limpias, se convirtió en una de las instituciones con mayor credibilidad ciudadana y ganó prestigio en el exterior.


Entre 1991 y 2006, más allá de los problemas que pudiesen tener los comicios en un país con limitaciones de infraestructura y altos índices de pobreza, la sociedad sintió que las elecciones eran indudablemente imparciales, transparentes y equitativas, que los electores votaban en libertad y por lo tanto los resultados reflejaban la voluntad popular. Las Misiones de observación internacional también coincidían con esas apreciaciones.


Sin embargo, los procesos electorales (referendos revocatorio y constitucional) celebrados en 2008 y 2009 se han desarrollado bajo un manto de sospechas. A principios de 2008 se produjo un cambio en la presidencia de la CNE que si bien se ajustó a parámetros legales generó dudas sobre la posibilidad de preservar la independencia del organismo electoral, en un contexto más amplio de debilitamiento de las instituciones: muchas de ellas reciben constantes ataques del oficialismo para que renuncien sus autoridades, otras se encuentran paralizadas por falta de quórum (Tribunal Constitucional) o son dirigidas por interinos fácilmente reemplazados.


El trabajo parte del principio que la victoria del “sí” en los dos referendos no está en duda pero que es indispensable que Bolivia recupere los comicios imparciales y libres en todas las regiones del país como la condición primera para afianzar el régimen democrático. Es el propósito que anima la investigación.

II Principales problemas


- “Participación extrema” y “unanimidad”: una combinación inquietante para la democracia


El principal problema para los procesos electorales radica en la combinación de “participación extrema” y “unanimidad”, es decir una participación electoral sumamente elevada (próxima a 100%) y una concentración del voto alrededor de una sola opción (próxima al 100%), vale decir un comportamiento excepcional en el país, en la historia electoral boliviana y en una perspectiva internacional.


Inclusive con un Padrón actualizado, la participación de todos los inscritos en una localidad es excepcional: implica que ningún inscrito ha fallecido, viajado o enfermado y que todos han demostrado su interés por participar. La “participación extrema” se extiende en cada proceso: de 2005 a 2009 se cuadruplicó el número de localidades con una participación superior a 95%, de menos de 100 a más de 400. Esa evolución no es en sí misma inquietante: la gravedad viene del contexto en la cual se produce. Los comportamientos basados en la “unanimidad” aumentan mientras que antes una participación muy elevada no implicaba por sí misma la concentración del voto detrás de una sola opción.


Las localidades con “participación extrema” muestran una concentración excepcional del voto: en 2008, en 291 localidades donde la participación superó 95%, la ratificación de Morales se dio con una votación promedio de 98.2%; en 2009, en las localidades con ese mismo nivel de participación, los votos válidos llegaron a 97.1% contra 95.7% a nivel nacional (el sufragio blanco, tradicionalmente alto en las zonas rurales, registró sus mínimos históricos) y el “sí” totaliza 95% (más de 30 puntos por encima del promedio nacional).


La “participación extrema” y la “unanimidad” comienzan a caracterizar la votación en el altiplano, la frontera occidental de Cochabamba, el norte de Potosí y las regiones cocaleras. Se trata a menudo de localidades rurales, aisladas, con fuertes mecanismos de control social, escasa presencia de medios o de delegados de partidos. Si esta “unanimidad” favorable al oficialismo es posible por la popularidad presidencial también se asocia con las dificultades para realizar campañas en esas áreas (con amenazas a quien disidente o impedimentos al ingreso de partidos opositores: esa intimidación comienza incluso a disuadir la perspectiva misma de hacer proselitismo) y con la violación del secreto del voto constatada por las misiones de observación electoral y por medios de comunicación.


Para dar cuenta de los elevadísimos porcentajes de Morales en el altiplano y otras zonas rurales, se utilizó la expresión “voto comunitario”, presentado como una tradición de la región. La evidencia muestra que tal ancestral costumbre es más bien una innovación, en ruptura con los comportamientos observados en el primer cuarto de siglo democrático. En realidad, implica el quiebre con las condiciones óptimas del sufragio libre, secreto e individual.


En los departamentos del norte, del este y del sur, la participación elevada no se vincula con comportamientos de unanimidad. En las mesas con 95% o más de participación, el “sí” tuvo 47% contra 52.9% para el “no” y en muchas mesas el resultado fue ajustado.


Cuando la participación no es tan elevada, los apoyos muestran un claro pluralismo en las preferencias: de 90% a 95% de participación, el “sí” llega a 68.7%; de 80 a 90%, a 47.5%; y de 70 a 80% el “sí” queda en 72.4%.


- Problemas en el Padrón


La confianza en el Padrón ha disminuido: amplios sectores de la ciudadanía, de los medios y de las organizaciones políticas dudan de su idoneidad. Si bien sería excesivo descalificar todo el Padrón, es evidente que se requieren fuertes y precisas aclaraciones sobre la carnetización llevada a cabo por la Policía, sin información transparente sobre los alcances de un trabajo cuya pertinencia si se ajusta a parámetros mínimos de seguridad no puede ser cuestionado; sobre los casos de homónimos perfectos habilitados para votar y sobre las alzas muy pronunciadas de inscritos en ciertas regiones.


En efecto, se notaron aumentos muy fuertes, sin relación con las series históricas, en provincias del norte, este y sur de Bolivia (de orientación opositora). El caso más notable se dio en el departamento de Pando, con un aumento de 36.8% en dos años (promedio nacional de 9%). Un crecimiento así implica una modificación profunda de la composición de una lista de electorales, más aún porque se trata de una ganancia neta de electores. Esa evolución sorprende más si se desagrega la información. Si de 2006 a junio de 2008 (referéndum sobre el Estatuto autonómico), el aumento estuvo en los márgenes acostumbrados para un período de dos años (17.4%), hasta agosto (referéndum revocatorio) ¡se produjo un incremento equivalente al de dos años (16.5%)!


Este aumento se vuelve extraño cuando va acompañado de un cambio en la orientación política de las regiones. En efecto, los lugares donde se registraron los mayores incrementos de inscritos corresponden casi sistemáticamente a provincias o municipios donde la votación a favor de Morales tuvo: alzas muy por encima del promedio nacional; revirtió la derrota de 2005 (cambiado sus preferencias políticas de forma significativa, como ocurrió en Pando y en otras provincias del norte y este) o logró un apoyo que bordeó la unanimidad.


- Discrepancia entre el resultado oficial y los conteos rápidos


El referéndum 2008 fue observado por un consorcio de ONG “Bolivia transparente”, que trabaja desde 2005. Ese grupo realizó un conteo rápido de gran similitud con los datos de la CNE, a nivel nacional y departamental, salvo en Pando y Chuquisaca. En ambas regiones, Morales habría sido revocado de acuerdo a los datos de “Bolivia transparente”, en los resultados oficiales, Morales ganó. En Chuquisaca, la empresa Apoyo cuyos datos fueron publicados en La Razón al día siguiente del referéndum también anticipó un resultado adverso para Morales. Un problema próximo se presentó en el cómputo prefectural. Los datos no coincidieron en Oruro, los del consorcio de ONG dieron revocado al prefecto oficialista y las cifras de la CNE lo ratificaron (el mismo y único “error” tuvo la empresa Apoyo).


- Condiciones críticas de votación: el caso de Pando


La situación de Pando en el referéndum de 2009 fue crítica: cuando se convocó el proceso electoral, el departamento se encontraba bajo estado de sitio y éste continuó durante las primeras semanas. El referéndum se celebró en condiciones inhabituales para la democracia boliviana: fuerte presencia militar, detención de dirigentes políticos, cívicos y periodistas, cientos de “refugiados” fuera del país y un ambiente de temor para el desarrollo de la propaganda. Esas condiciones afectaron la campaña y luego la participación, la más baja del país (82.7%) aunque la jornada electoral como tal transcurrió sin inconvenientes.


III Conclusiones


Las elecciones en Bolivia conservan su carácter inclusivo y participativo (ausencia de obstáculos para que los ciudadanos accedan a la inscripción, a los centros de votación y a emitir el voto). Sin embargo, las elecciones han perdido parcialmente su carácter limpio: retroceso del voto secreto, libre e individual, intimidación a los votantes, dudas sobre el correcto llenado de actas (más allá de problemas formales) y sospechas sobre el padrón. Los problemas se acentúan en las zonas rurales aisladas, donde existen pocos controles externos (medios, partidos, observadores, etc.). Sin embargo, diferencia de lo que sucedió en 2008, en 2009 los medios y las organizaciones políticas se mostraron más vigilantes para señalar hechos que parecieron romper con las condiciones indispensables y mínimas de un proceso electoral y las misiones de observación electoral internacional expresaron de manera más firme sus críticas. Hoy existe mayor consciencia sobre los problemas en la calidad de los procesos electorales.


Los procesos electorales son menos competitivos: por un lado, hay una dificultad para medios y partidos para acceder a ciertas zonas en la fase del proselitismo y durante la jornada electoral; por otro lado, existe un marcado desequilibrio en la propaganda por el uso de recursos públicos.


Para asegurar un proceso electoral limpio en diciembre de 2009, es indispensable que todos los actores políticos cuenten con información completa y transparente sobre la carnetización, que la información sobre las inscripciones en el Padrón esté disponibles en los plazos más breves posibles para un trabajo de control, que el organismo electoral despeje todas las sospechas puntualmente denunciadas; finalmente, deben existir garantías plenas para desarrollar tareas de campaña y de fiscalización de la jornada electoral en todo el territorio boliviano.


La Paz, Febrero 2009

2 comentarios:

  1. A propósito de la necesidad de exigir un Nuevo Padrón, les sugiero leer las conclusiones de La Primera Reunión Hacia el Reencuentro Nacional por la Democracia, que se llevó a cabo en la ciudad de Santa Cruz este domingo 5 de abril. Acá les pongo el link:

    http://rapidshare.com/files/218523571/La_primera_reuni_n_del_Reencuentro_Nacional_por_la_Democracia.pdf.html

    Este documento también señala la urgente necesidad de que los bolivianos recuperemos la confianza en el sistema electoral como base hacia de recuperación de nuestra Unidad Nacional.

    Resulta esperanzador que este encuentro de organizaciones se haya propuesto sentar las bases, por fin, de una oposición ciudadana organizada, dispuesta a defender la democrácia.

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  2. Comparto el último articulo de Manfredo Bravo, precisamente sobre la reunión del domingo 5 de abril. Este es el link para bajarlo:

    http://rapidshare.com/files/219048571/Art_culo_Encuentro_Nacional_Por_la_democracia.pdf.html

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